La paranoia, en su justa medida, es buena.
En general, la gente no tiene conciencia de privacidad o seguridad en sus comunicaciones por Internet. Se eligen passwords evidentes, excesivamente cortos, o no se guardan con el celo debido. Además se airean datos importantes en entornos potencialmente inseguros y uno se piensa que es imposible que terceros puedan tener acceso a esa información. Aunque pueda parecer exagerado, el miedo te entra en el cuerpo cuando ves por primera vez tus passwords en texto plano, tus comandos tecleados, tus sesiones de chat con irc o con messenger desfilar alegremente delante tuyo en una red esnifada.
Hoy he instalado una herramienta muy interesante para proteger las comunicaciones vía messenger. Se llama Simp y se puede descargar una versión lite gratuítamente aquí.
Genera claves con un algoritmo de cifrado RSA de hasta 2048 bits. Evidentemente, necesita que la persona con la que vayas a chatear también lo tenga instalado, para que se pueda realizar el intercambio de claves.
Recuerda, nunca se sabe quien está mirando.